El intendente de Yerba Buena encabezó la primera ronda de narcotests a funcionarios municipales
Macchiarola y cinco concejales se hicieron el análisis este jueves en el Ramón Carrillo. La ordenanza municipal prevé sorteos y detección de seis tipos de sustancias, con resultados reservados.
· 2 min de lectura Por Redacción Base Tucumán

La Municipalidad de Yerba Buena puso en vigencia este jueves una ordenanza que establece narcotests para el personal del Ejecutivo y los integrantes del Concejo Deliberante. El intendente Pablo Macchiarola encabezó la primera jornada junto a cinco concejales; los exámenes se realizaron en el hospital Ramón Carrillo.
"Queríamos ser los primeros y dar el ejemplo", afirmó el jefe comunal. La normativa fue impulsada por Gabriela Garolera y Mauricio Argiró y contempla controles aleatorios sobre los funcionarios municipales. También se sometieron al procedimiento Javier Jantus, Argiró, Garolera, Agustina Simón Padrós y Franco Marigliano.
Macchiarola sostuvo que la medida apunta a reforzar la transparencia en la función pública. "Consideramos que todo funcionario público municipal tiene que estar al máximo de sus capacidades psicofísicas", señaló, y planteó que la iniciativa podría replicarse en otras ciudades.
Flavia Molé, directora del hospital Ramón Carrillo, explicó que el procedimiento consiste en la toma de una muestra de orina bajo estrictas normas de confidencialidad. Los análisis permiten detectar metabolitos de seis tipos de sustancias, entre ellas cocaína, marihuana, barbitúricos, opiáceos y benzodiacepinas.
La selección de los funcionarios se realizará mediante un sorteo aleatorio a cargo de la Dirección de Recursos Humanos de la Municipalidad. Una vez elegidas las personas, serán convocadas para realizarse el examen en un horario determinado. Molé estimó que los resultados estarán disponibles en aproximadamente una semana y que la información será entregada de manera reservada a cada funcionario a través de Recursos Humanos, sin difusión pública de los nombres ni de los resultados individuales.
El procedimiento contempla la posibilidad de solicitar una contraprueba en caso de un resultado positivo: durante la toma de la muestra se utilizarán dos frascos, uno para el análisis inicial y otro reservado para una eventual verificación en un laboratorio diferente, elegido por el funcionario.
Molé aclaró que la iniciativa tiene un objetivo preventivo y de concientización, y que no contempla sanciones por el solo hecho de someterse al procedimiento o ante una eventual negativa. Macchiarola, en cambio, cuestionó la posibilidad de que un funcionario se niegue a realizarse el examen y sostuvo que esa decisión debería generar interrogantes, aunque la ordenanza y el procedimiento deberán determinar los alcances de esa situación.


