Lula responde a Macri por las felicitaciones electorales en un contexto de fricción con Milei
Desde Brasil, Lula agradeció al expresidente argentino en redes y reclamó una regregión integrada. Sin comunicado oficial por su balotaje y con la travesía de Bolsonaro por el país, Itamaraty aún no define la respuesta.
· 3 min de lectura Por Redacción Base Tucumán

Luiz Inácio Lula da Silva agradeció a Mauricio Macri el saludo tras su cuarto triunfo electoral, en un escenario marcado por las tensiones con Javier Milei. «Recuerdo cuando las diferencias se resolvían de manera civilizada», remarcó el mandatario brasileño al referirse al mensaje del exjefe de Estado argentino.
Lula reiteró su anhelo de una «región que trabaje unida» poco después de que el Ejecutivo argentino decidiera no emitir un comunicado oficial por su victoria en el balotaje frente a Flávio Bolsonaro, quien luego se trasladó a Estados Unidos.
En su cuenta de X, el presidente publicó:
Agradezco al expresidente Mauricio Macri por sus saludos y sus buenos deseos. Comparto plenamente el deseo de una región que trabaje unida por el desarrollo y la prosperidad de nuestros pueblos. Y recuerdo con nostalgia los tiempos en que las diferencias circunstanciales entre nuestros países se discutían y se resolvían de manera civilizada y republicana.
Macri había posteado el lunes, al día siguiente del balotaje:
Quiero saludar al pueblo brasileño y felicitar a Lula da Silva en su cuarto triunfo electoral. Que su nuevo mandato traiga prosperidad y crecimiento para su país y también la región.
En esa segunda vuelta, el líder del Partido de los Trabajadores obtuvo el 51,78% de los votos frente al 48,22% de Bolsonaro, del Partido Liberal.
El PRO —principal aliado del oficialismo en el Congreso— difundió un comunicado señalando que el resultado en Brasil «abre una nueva oportunidad para afianzar un vínculo que es histórico y permanente». En el texto instaron:
Nuestra relación estratégica es un pilar fundamental que se fortalece con cada nueva etapa democrática. Felicitamos a Lula da Silva y expresamos nuestra vocación de trabajar para que el diálogo y la cooperación sean lo que caracterice al vínculo bilateral.
La ausencia de un saludo institucional desde Argentina y el paso de Bolsonaro por el territorio nacional camino a Estados Unidos presionan de nuevo el vínculo con el gobierno de Lula. Fuentes diplomáticas indicaron que aguardan una respuesta formal del Palacio del Planalto; en Itamaraty, la cancillería brasileña, todavía no hubo definición. Lula pidió datos claros y concretos antes de fijar los próximos pasos.
El senador Bolsonaro ingresó el domingo —cuando perdió el balotaje contra Lula— por el puente internacional Tancredo Neves, en Misiones, acompañado por su esposa y sus dos hijas. Desde el aeropuerto de Puerto Iguazú despegó de madrugada en un avión privado con destino declarado a Guayaquil, Ecuador, y desde allí continuó hacia Estados Unidos. La Dirección Nacional de Migraciones confirmó el ingreso y precisó que la familia contaba con «documentación hábil de viaje sin ningún impedimento legal», pese a que al inicio el organismo había sostenido que no registraba su arribo.
Bolsonaro abandonó el país pese a que el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes le ordenó entregar los pasaportes y le prohibió viajar al exterior en una causa por presunto lavado de dinero. Lula calificó la fuga de «vergonzosa».
Este martes, antes de que las autoridades argentinas confirmaran la ruta de Bolsonaro por Ecuador hacia Estados Unidos, en Brasilia aún veían margen para retomar una relación bilateral normal: ningún presidente iba a elogiar al otro, pero creían posible recuperar un trato protocolar como en etapas anteriores. La operación de escape —con Argentina como uno de los escenarios centrales— alteró ese panorama.
En el Palacio San Martín circulan versiones de que Brasil habría fijado condiciones explícitas para reabrir el diálogo, las cuales hasta ahora la Argentina no habría aceptado.


