Nublado27°C
BASE TUCUMAN

Noticias de Tucumán, cuando pasan

VivoOFICIAL: $1565BLUE: $1565TARJETA: $2034.5MEP: $1565.8

Arbolado urbano tucumano en alerta: El Niño traería lluvias intensas que debilitan raíces y ramas

Mariana Rosa, del Conicet, advirtió que lluvias concentradas y más humedad por El Niño favorecen hongos en ejemplares débiles y aumentan el riesgo de caídas en veredas durante temporales.

· 3 min de lectura Por Redacción Base Tucumán

Arbolado urbano tucumano en alerta: El Niño traería lluvias intensas que debilitan raíces y ramas
Una calle arbolada.

El Niño podría dejar consecuencias más allá de inundaciones y calles anegadas. En Tucumán, el incremento esperado de precipitaciones y temperaturas en los próximos meses también afectaría al arbolado urbano, en particular a los ejemplares con problemas de salud, raíces debilitadas o intervenciones inadecuadas.

Mariana Rosa, docente de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) e investigadora del Conicet, señaló que el fenómeno climático de esta temporada concentrará grandes cantidades de agua en períodos cortos, con lluvias de mayor intensidad.

"Para nuestra zona, lo que se prevé con el fenómeno de El Niño es que va a haber un incremento en las lluvias, que de por sí son intensas en verano, y también más calor", indicó la especialista.

A diferencia de otros ciclos húmedos, no se trataría solo de precipitaciones débiles y persistentes, sino de episodios en los que caería mucha agua en poco tiempo. El aumento de la humedad relativa del aire, según Rosa, favorece el ataque de hongos en árboles debilitados, con heridas o problemas nutricionales.

"Lo más común es que se empiece a podrir el tallo, la base o que los hongos ataquen las raíces", explicó. Las infecciones en las raíces pueden progresar sin señales visibles durante un tiempo; recién cuando el problema está más avanzado aparecen hojas mustias o amarillentas en una época en la que deberían mantenerse verdes.

Ese deterioro reduce estabilidad y firmeza; sumado a tormentas y vientos fuertes previstos, crece la posibilidad de caídas de árboles o desprendimientos de ramas.

Rosa también apuntó al espacio disponible para absorber agua: las cazuelas —los parches de tierra alrededor del tronco en las veredas— muchas veces son demasiado pequeñas, de modo que el agua escurre, se acumula y satura el suelo. "El anegamiento le produce al árbol falta de oxígeno en las raíces", afirmó.

PUBLICIDAD

Ante la posibilidad de tormentas con ráfagas intensas, subrayó la importancia de podas adecuadas. Los vecinos no están autorizados a podar por cuenta propia los árboles de vereda; recomendó comunicarse con las áreas de Espacios Verdes para que intervengan profesionales capacitados. Entre las prácticas necesarias mencionó la poda de balanceo, un procedimiento selectivo que distribuye de manera equilibrada el peso de las ramas en toda la copa y mejora la resistencia frente al viento.

También pidió atención al tamaño de las cazuelas: cuando el cemento o la vereda llegan prácticamente hasta el tronco, el ejemplar pierde superficie para absorber agua y oxigenar las raíces. Como referencia, indicó que esos espacios deberían tener, como mínimo, un metro por un metro, con dimensiones acordes al porte de cada árbol.

En la planificación del arbolado urbano, Rosa consideró fundamental elegir especies adecuadas: no todas convienen en cualquier vereda y hay que contemplar el tamaño que alcanzarán en la etapa adulta. Lapachos y jacarandás necesitan veredas anchas; en calles más angostas recomendó árboles de menor porte y recurrir a la flora nativa. "Las especies nativas están adaptadas a nuestras condiciones climáticas, por lo que tienen más posibilidades de sobrevivir a este fenómeno de El Niño", sostuvo.

Otras noticias de Sociedad