Despejado26°C
BASE TUCUMAN

Noticias de Tucumán, cuando pasan

VivoOFICIAL: $1560BLUE: $1560TARJETA: $2028MEP: $1565.7

Amenazas contra el defensor de Sosa sacuden una audiencia del juicio por el femicidio de Érika Álvarez

Gonzalo Ortega, presidente del tribunal, advirtió que el escándalo por las intimidaciones a Marcelo Cosiansi —quien abandonó la sala— habría podido suspender el debate oral si no existiera una codefensa.

· 3 min de lectura Por Redacción Base Tucumán

Amenazas contra el defensor de Sosa sacuden una audiencia del juicio por el femicidio de Érika Álvarez
Una audiencia del juicio por Érika Álvarez.

Gonzalo Ortega, presidente del tribunal que juzga el femicidio de Érika Antonella Álvarez, calificó como atípica para un debate oral y público la crisis que estalló cuando Marcelo Cosiansi, defensor de Felipe “El Militar” Sosa, denunció amenazas y se retiró de la audiencia.

“Esta situación podría haber llevado a la suspensión del debate si no hubiera habido una codefensa”, señaló el magistrado al referirse al episodio. En paralelo, subrayó la independencia del tribunal, negó que los jueces reciban presiones externas y pidió que quien corresponda formule denuncias por las vías legales.

Cosiansi había pedido la palabra para contar que, según dijo, el día anterior se habían producido hechos que lo dejaban sin margen para seguir. “Me siento desbordado. Ayer nos han hecho llegar ciertas amenazas”, dijo el letrado, con visible angustia. Relató además que Sosa mantenía la decisión de no declarar y que su defendido le había transmitido la orden de no hablar hasta el cierre del juicio.

Estoy muy angustiado. Creo que ya se cruzaron todos los límites. Me asusta la situación de Sosa. Tengo una madre con una enfermedad crónica. Estoy asustado, no puedo continuar después de lo que pasó ayer

agregó. Mencionó presuntas maniobras de amedrentamiento contra Justina Gordillo y su familia, recogió su mochila y abandonó la sala.

Ante el planteo, el fiscal Pedro Gallo consultó a María Florencia Abdala y a Camilo Atim, defensores de la empleada judicial acusada de encubrimiento, si conocían lo relatado. Confirmaron conocimiento de un presunto episodio de intimidación contra su defendida y algunos familiares; indicaron que presentaron un escrito solicitando medidas de precaución y aclararon que ellos no habían sido amenazados.

PUBLICIDAD

Por su parte, Patricio Char y Candelaria Hernández, abogados de Nicolás Navarro Flores —único condenado en el caso, con tres años de prisión de cumplimiento efectivo tras aceptar su responsabilidad en maniobras de encubrimiento mediante juicio abreviado—, cuestionaron las declaraciones de Sosa durante el juicio y sostuvieron que no alteran la situación de su defendido. Char afirmó que esos dichos carecen de credibilidad por no contar con elementos verificables. Hernández precisó que forman parte de la estrategia de defensa del acusado y no modifican la responsabilidad que Navarro Flores decidió asumir. Ambos defendieron la decisión de acogerse al juicio abreviado y la importancia de asumir las consecuencias de los propios actos.

Hacerse cargo representa también la voluntad de honrar, en todo cuanto sea posible, el buen nombre de la familia mediante el respeto por la Justicia y por quienes sufrieron esta pérdida

expresó Hernández.

Otras noticias de Sociedad