Legislativas en Estados Unidos: demócratas recuperan las dos cámaras del Congreso y debilitan el último tramo de Trump
Este martes la oposición se quedó con la Cámara de Representantes y el Senado, con victorias en bastiones republicanos. Trump dijo aceptar el resultado y encara dos años con un Capitolio en manos rivales.
· 4 min de lectura Por Redacción Base Tucumán

Los demócratas lograron este martes una victoria histórica en las elecciones legislativas de Estados Unidos al quitarles a los republicanos el control de la Cámara de Representantes y del Senado.
En la Cámara baja, las proyecciones apuntan a unas 244 bancas para la oposición, por encima de las 218 que marcan la mayoría. En el Senado también prevaleció el partido demócrata. Donald Trump terminará su mandato con una oposición capaz de bloquear leyes, abrir investigaciones sobre su administración y frenar nombramientos judiciales y de altos funcionarios durante los dos años que le restan.
El desempeño demócrata se repitió en varios estados de tradición conservadora y devolvió al partido el mando de ambas cámaras. Los comicios mostraron malestar por el costo de la vida, los aranceles y la guerra contra Irán, conflicto que encareció el combustible y profundizó el rechazo al presidente.
Trump, que en otras elecciones cuestionó los resultados, asumió un tono más conciliador ante la derrota republicana. Aseguró estar “absolutamente dispuesto” a aceptar los resultados. Reconoció el trabajo de sus rivales: “Creo que los demócratas hicieron un buen trabajo, de verdad lo creo”, dijo. “Lucharon con ahínco”.
Al mismo tiempo intentó apartarse del revés de su partido. “No lo veo como un ataque personal”, sostuvo. Admitió que la guerra contra Irán pesó en la caída republicana, aunque defendió la ofensiva militar, y abrió la puerta a acuerdos con los demócratas en inmigración, uno de los temas más polarizados de su gestión.
La dimensión del avance opositor quedó clara en Maine, donde el ex leñador Troy Jackson venció a la senadora republicana Susan Collins y le quitó a los republicanos el séptimo escaño en la Cámara alta. Triunfos previos en Kansas e Iowa ya habían asegurado la mayoría demócrata en el Senado, tras victorias en Texas, Carolina del Sur, Carolina del Norte y Ohio.
En Kansas, el pastor metodista Adam Hamilton se convirtió en el primer demócrata elegido senador por ese estado desde 1932. En Iowa, el partido obtuvo un resultado que no lograba desde 2008. James Talarico, demócrata texano, celebró su triunfo al Senado y dijo haber derrotado a “Goliat”. Gina Hinojosa derrotó al gobernador republicano Greg Abbott y cortó décadas de dominio republicano en la gobernación estatal.
La oposición también retuvo escaños clave, como el de Jon Ossoff en Georgia y uno vacante en Nuevo Hampshire.
En la Cámara de Representantes amplió presencia en Pensilvania, Kentucky, Arizona, Carolina del Norte y Nueva Jersey. Varios distritos que Trump había ganado holgadamente en 2024 cambiaron de bando. En Indiana, JD Ford derrotó a la congresista republicana Victoria Spartz en un distrito donde el mandatario había llevado ventaja de 17 puntos dos años antes.
La jornada incluyó la victoria demócrata en Georgia de la ex alcaldesa de Atlanta Keisha Lance Bottoms, primera mujer negra elegida gobernadora en la historia de ese estado. Los republicanos sumaron algunos triunfos en Florida: Byron Donalds, con respaldo de Trump, ganó la gobernación y es el primer gobernador negro del estado; Ashley Moody conservó su escaño en el Senado pese a una contienda más apretada de lo esperado frente a los demócratas.
Robert Garcia, representante demócrata que encabezará el Comité de Supervisión de la Cámara baja, advirtió en redes a los republicanos: “Contraten abogados”. Hakeem Jeffries, líder de la bancada demócrata en la Cámara, celebró el resultado y afirmó que el movimiento MAGA de Trump está “en fuga de costa a costa”.
Horas después, Trump mezcló la conciliación con nuevas críticas al desempeño republicano. En redes sociales sostuvo que su partido habría ganado “por goleada” si él hubiera sido candidato, pese a haber pedido durante la campaña que sus seguidores votaran como si su nombre figurara en la boleta.
Reiteró además la amenaza de vetar las leyes que apruebe un Congreso demócrata y publicó una foto de una gorra de béisbol roja con una sola palabra: “VETO”.


