El triunfo demócrata en el Capitolio empuja a Trump hacia gestos de apertura, con dudas sobre su permanencia
Tras las legislativas de mitad de mandato, el mandatario felicitó a la oposición y habló de cooperar. En el GOP, parte de la derrota se le atribuye al conflicto con Irán.
· 2 min de lectura Por Redacción Base Tucumán

Donald Trump adoptó este martes un tono conciliador después del revés republicano en las elecciones de mitad de mandato, en un intento de evitar un aislamiento político mayor. Aun así, persiste la incógnita sobre cuánto tiempo sostendrá esa postura.
Peter Loge, director de la Escuela de Medios y Asuntos Públicos de la Universidad George Washington, sostuvo que “cada vez que Trump se ve acorralado, alza más la voz y sale a pelear”. El mismo día, el presidente felicitó a los demócratas y dijo estar dispuesto a trabajar con ellos; la falta de margen es evidente cuando muchos republicanos achacan la derrota a la guerra en Irán y podrían apartarse de él.
Paralelamente, Trump ya se jactó de que vetará cualquier ley demócrata que llegue a su escritorio y aseguró que responderá a cualquier investigación impulsada por la oposición. Su administración planearía apoyarse en órdenes ejecutivas para impulsar políticas migratorias duras, como en los primeros cien días del segundo mandato.
En el plano internacional, un presidente en el tramo final conserva amplias facultades: puede reanudar los ataques contra Irán, aunque el martes afirmó que aún busca un acuerdo para cerrar el conflicto que desató en febrero junto con Israel. “De lo contrario, simplemente terminaré el trabajo”. , declaró. Ryan Hass, de la Brookings Institution, cree que no lo hará:
No creo que quiera que su legado sea el de un belicista. Quiere que su legado sea dejar a Estados Unidos más fuerte
. También descartó destituir al secretario de Defensa, Pete Hegseth, si la guerra se prolonga.
Trump quiere proyectarse como pacificador y podría presionar a Ucrania para aceptar un entendimiento con Rusia; la semana próxima están previstas conversaciones en Abu Dabi. La debilidad legislativa, no obstante, podría restarle peso frente a Xi Jinping y Vladimir Putin, con quienes se espera que se reúna en Shenzhen, China, en menos de dos semanas.
El magnate de la construcción podría apartar la confrontación para concentrarse en dejar huella en Washington. En su último discurso previo a la votación casi no abordó política y se detuvo en la renovación del estanque reflectante del Monumento a Lincoln y en otros planes para embellecer la capital. Su apuesta central es un salón de fiestas de U$S400 millones en la Casa Blanca, con miras a terminarlo a fines de 2028, antes de dejar el cargo.


