Riesgo país cerca de 980 puntos, dólar oficial en máximo anual y fuerte caída de ADR argentinos
La jornada financiera arrancó con presión externa e incertidumbre local. El indicador de JP Morgan sumó 1,3% y el billete oficial cerró en $1565; en Wall Street, papeles argentinos cayeron hasta 14%.
· 2 min de lectura Por Redacción Base Tucumán

Los mercados argentinos volvieron a mostrar nerviosismo este lunes: el riesgo país avanza hacia niveles elevados, el dólar oficial fijó un piso histórico para 2026 y los títulos locales perdieron terreno en el exterior.
El índice que calcula JP Morgan aumentó 1,3% en la rueda y quedó en 979 puntos básicos. Desde enero acumula una suba del 39,6%.
En el mercado de cambios, la divisa oficial ganó $5 y cerró en $1565, la cotización más alta del año. El mayorista terminó en $1545,50, es decir $11,50 por encima del cierre del viernes anterior, según el operador Gustavo Quintana.
En Wall Street, los ADR de compañías argentinas sufrieron retrocesos marcados, con caídas de hasta 14%. Entre los más afectados figuraron Irsa (-14%), Cresud (-8,2%) e YPF (-6%).
Analistas vinculan parte del movimiento con la tensión internacional —incluido el calendario electoral en Estados Unidos— y con factores domésticos: la falta de definiciones sobre el escenario político y electoral alimentó la cautela de los inversores durante toda la sesión.
Para el analista financiero Gustavo Ber, la indefinición sobre el armado político de cara a las próximas elecciones sigue pesando en las expectativas. “El escenario electoral sigue sin definiciones de las principales fuerzas, con epicentro por estos días en el rol de Patricia Bullrich dentro del Gobierno, el de los gobernadores en la estrategia electoral y las posibilidades del peronismo de ir unido”, señaló.
Ber advirtió que, aunque esas decisiones importan para quienes colocan fondos, algunas podrían postergarse hasta marzo; por ahora, el mercado mirará señales que anticipen cómo se ordenará la política. En ese marco, el tratamiento de la reforma electoral en el Congreso será un termómetro para leer posiciones de las distintas fuerzas.
Tras un octubre con saldo positivo de compras para el Banco Central, una duda central es si la autoridad monetaria podrá repetir esa tendencia en noviembre. El reto depende de la dolarización persistente de los ahorristas y del arranque de una etapa de mayor demanda estacional de pesos. Ber subrayó que también conviene seguir la respuesta de la política monetaria y la evolución de las tasas en pesos: el rumbo del dólar y la capacidad del Banco Central de seguir sumando reservas permanecen bajo escrutinio.


