Platense define desde los doce pasos y Atlético Tucumán se despidió de la Copa Argentina en Salta
El equipo tucumano empató 1-1, falló en la tanda y perdió la chance de jugar la final y acceder a la Libertadores por este camino; igual, la hinchada lo despidió con un canto de agradecimiento.
· 3 min de lectura Por Redacción Base Tucumán

La semifinal de la Copa Argentina 2026 se le escapó a Atlético Tucumán en los penales, tras un 1 a 1 ante Platense en el Padre Martearena. Mientras los calamareros festejaban con cantos, saltos y camisetas al aire, el plantel decano cruzó el campo con lágrimas, miradas bajas y manos en la nuca hacia la tribuna popular que había copado la hinchada. Por unos instantes reinó el silencio en la cabecera; entonces sonó la respuesta desde las gradas: "La banda te lo agradece, te lo agradece hasta el final".
Ese grito cerraba una noche dura: empate, derrota en la definición y quedarse a un paso de la final. La expectativa de la semifinal hizo más pesado el desenlace, aunque no borra el recorrido que el Decano acumuló en el torneo.
Durante los noventa minutos Platense no se impuso con claridad ni pareció merecer la ventaja en el tiempo reglamentario. Aprovechó, eso sí, el tramo en que Atlético bajó el ritmo para marcar; en la tanda fue implacable, convirtió los cinco tiros y obtuvo el pase.
La primera parte había inclinado la balanza hacia el cuadro de 25 de Mayo y Chile. El juego marchaba parejo cuando Leonel Vega se lesionó y debió retirarse entre lágrimas, tras intentar volver sin éxito. Segundos después Nicolás Laméndola y Juan Infante armaron por izquierda una jugada que terminó en el centro del lateral y el gol de Renzo Tesuri: del llanto de uno a la euforia de todos en una sola acción.
Tras el entretiempo la lluvia salteña apretó sobre el Martearena y el césped se aceleró. Atlético volvió con otra actitud: retrocedió, se agrupó cerca del área y cedió iniciativa. El conjunto de Martín Palermo circuló la pelota y empujó a un rival cada vez más incómodo para salir. En el momento más crítico Kevin Retamar, de cabeza tras un córner entre Leonel Di Plácido y Clever Ferreira, igualó el marcador.
Salvo el gol de Tesuri, el equipo de Julio César Falcioni había generado poco hasta entonces. Lautaro Godoy tuvo una buena chance en el área, pero su zurda se fue desviada; poco más. Tras el empate el partido que parecía inclinarse hacia una victoria decana amenazaba con resbalarse: Atlético debía recuperar el mando o, cuando menos, aguantar hasta los penales.
Optó por resistir. En la serie desde los doce pasos Alexis Canelo, recién ingresado con mucho carácter, abrió con jerarquía; Rodrigo Granillo, Godoy y Clever Ferreira también convirtieron con seguridad. En el arco rival Luis Ingolotti no repitió la actuación que tuvo frente a Independiente Rivadavia y no detuvo ningún remate, mientras Platense no erraba.
La brecha se abrió en el quinto penal: Gabriel Compagnucci ejecutó un disparo débil y previsible, y Juan Pablo Cozzani atajó frente a la cabecera del Calamar. El festejo visitante dejó a Atlético sin final ni posibilidad de clasificar a la Copa Libertadores por esta vía, ni de levantar la Copa Argentina.
Un detalle así derrumbó una ilusión grande; por eso duró tanto el silencio entre los primeros pasos de los futbolistas hacia la popular y el canto de las hinchas. Dolía, y tenía que doler: nadie recorrió un camino semejante para resignarse con una semifinal.
Quedan dos fechas del Clausura y una última vía hacia los playoffs, pero en el Martearena, con Platense celebrando y la lluvia cayendo, casi no hubo lugar para mirar adelante. Las lágrimas cambiaron de dueño, no de sentido: cerraban una ilusión que se apagó demasiado cerca de cumplirse, mientras desde la tribuna, pese a todo, llegaba el agradecimiento.


