Verano en Brasil: el real más barato impulsa consultas entre viajeros tucumanos
Tras meses de ventas flojas, la devaluación brasileña reactivó el interés por el destino. Desde el Foro de Consultoras de Viaje recomiendan reservar lo antes posible pasajes, hoteles y autos, porque esos rubros ya están dolarizados.
· 3 min de lectura Por Redacción Base Tucumán

La depreciación del real brasileño está alterando cómo los argentinos proyectan las vacaciones de verano y provocó un aumento de consultas orientadas a Brasil. En Tucumán, donde ese país figura entre las opciones más buscadas para la temporada, el contexto cambiario abre una ventana para quienes aún no cerraron sus planes de descanso.
Carlos Núñez, director ejecutivo del Foro Argentino de Consultoras y Empresas de Viaje, indicó que el turismo hacia Brasil llevaba varios meses con ventas entre un 20% y un 25% por debajo de las del mismo tramo del año anterior. La última caída de la moneda local volvió a encender el interés por el destino.
Lo que pasó en estos últimos días hizo que se evalúe un poco más el real en relación al dólar y puede impactar en el gasto diario que una persona tenga allá
sostuvo. Precisó que el mayor beneficio para quienes viajan desde la Argentina recae en los consumos una vez en territorio brasileño, y no tanto en los paquetes turísticos, cuyos valores suelen fijarse con anticipación.
Brasil concentra la mayor parte de la demanda internacional argentina, recordó Núñez, y el vínculo turístico se refuerza también con el flujo de visitantes brasileños hacia la Argentina, sobre todo en invierno. Entre los puntos más pedidos aparecen el sur del país —Florianópolis y Santa Catarina, en competencia directa con la costa atlántica argentina y con Uruguay—, además de Río de Janeiro, Angra dos Reis y las playas del nordeste. Para muchos tucumanos, el sur brasileño resulta práctico cuando el viaje se hace en auto propio y las vacaciones se arman sin paquete.
Frente a la posibilidad de nuevas oscilaciones del real, el titular del foro desaconsejó esperar el “momento perfecto” para comprar, porque anticipar el comportamiento de la economía brasileña es complejo.
Todo aquello que puedan llevar organizado, a través de una agencia de viajes o de una cadena hotelera, es conveniente reservarlo
aconsejó. Pasajes aéreos, alquiler de vehículos y alojamiento, en general, ya cotizan en dólares.
Insistió en contratar servicios a través de agencias debidamente constituidas: la abundancia de ofertas en plataformas digitales y redes sociales exige cautela para eludir estafas. Sobre el presupuesto, aclaró que no hay una cifra única para vacacionar en Brasil, dada la diversidad de modalidades —desde viajar en auto y alquilar un departamento familiar hasta un paquete con vuelo y resort—. Los paquetes internacionales, además, rara vez ofrecen las mismas facilidades de financiación en pesos que algunos circuitos dentro del país; lo habitual son tarjetas de crédito o transferencias en dólares.
Brasil seguirá compitiendo con otros destinos de playa como México, República Dominicana y Aruba, aunque el precio del pasaje aéreo pesa fuerte en la brecha entre alternativas. Núñez observó que el turismo argentino atraviesa una etapa en la que los consumidores postergan cada vez más la decisión de compra: durante 2026, factores económicos y la incertidumbre llevaron a muchas personas a demorar la organización de sus vacaciones. Aun así, el deseo de viajar se mantiene, y el movimiento reciente del tipo de cambio puede reimpulsar a Brasil, en particular para quienes apuntan a sus playas en el próximo verano.


