Sellos aportó casi $119.251 millones a Tucumán en 2025: peso en ingresos y efecto de la propuesta de Caputo
En 2025 el tributo sumó $119.250,9 millones, cerca del 2,5% de los ingresos totales y del 10,56% de la recaudación propia. Caputo propone eliminarlo con compensación nacional del 50%.
· 4 min de lectura Por Redacción Base Tucumán

Durante 2025, el Impuesto a los Sellos ingresó $119.250,9 millones a las arcas tucumanas. Ese monto representa aproximadamente el 2,5% de los recursos totales de la Provincia y el 10,56% de lo que la jurisdicción recauda por tributos propios.
El debate sobre el peso del gravamen se intensificó tras el anuncio del ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, quien adelantó que el Ejecutivo propondrá a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires suprimir el Impuesto a los Sellos, con una compensación del 50% de esos recursos mediante fondos nacionales.
Para medir la incidencia sobre el total de ingresos, se contrasta la recaudación anual de Sellos con los recursos provinciales de la Cuenta de Inversión 2025. En ese ejercicio, Tucumán registró ingresos por $4.793.658,9 millones; los $119.250,9 millones del impuesto equivalen al 2,49%, es decir, casi uno de cada 40 pesos que ingresaron al fisco provincial.
Si la base es únicamente la recaudación impositiva provincial, la Dirección General de Rentas consigna que en 2025 se cobraron $1,128 billones en tributos. En ese universo, Sellos explicó el 10,56%. La brecha entre ambos porcentajes obedece a que los ingresos totales incorporan transferencias nacionales, aportes de origen federal y otros conceptos además de los impuestos locales.
En 2025, Buenos Aires recaudó por Sellos alrededor de $1,468 billones; la Ciudad de Buenos Aires, $814.729 millones; Córdoba, $372.209 millones; y Santa Fe, $249.542 millones. Tucumán se ubicó en magnitudes parecidas a las de Neuquén y Mendoza, pero muy por debajo de las jurisdicciones de mayor población y actividad económica. En el conjunto provincial más CABA, el tributo habría alcanzado cerca de $3,96 billones en el año.
Los montos comparativos provienen de la serie de recursos tributarios provinciales de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP); la cifra tucumana, del informe anual de Rentas. Las series pueden diferir en criterios y universo, de modo que la comparación sirve para dimensionar el orden de magnitud, no como conciliación contable estricta.
El impuesto grava actos, contratos y operaciones formalizados en la provincia: compraventas de inmuebles y vehículos, alquileres, préstamos, pagarés y ciertos acuerdos comerciales, con alícuotas según el tipo de acto. La tasa general es del 1% cuando no hay régimen especial; la transferencia de dominio inmobiliario paga 2%; los alquileres de vivienda, 0,5%, y los destinados a otros usos, 1%. Hay tasas específicas para otras operaciones y actos notariales.
Rentas informó que entre enero y septiembre de 2026 ya se habían recaudado $107.863 millones por Sellos. Ese acumulado se acerca al total de 2025, aunque faltaban tres meses para cerrar el ejercicio y no debe tomarse como cifra anual definitiva.
Caputo presentó la iniciativa en la conferencia de la Unión Industrial Argentina. Calificó al gravamen como un costo que encarece operaciones y contratos y sostuvo que afecta la actividad industrial y el bolsillo de la población. El esquema previsto implica que Nación cubra la mitad de lo recaudado hoy y que las jurisdicciones renuncien a la otra mitad. “Son cuatro o cinco billones al año”, dijo el ministro al referirse a la recaudación nacional del tributo, y afirmó que el Gobierno ofrecería el 50% para que las provincias lo eliminen y conserven parte de los recursos.
Tomando como referencia la recaudación tucumana de 2025 —casi $119.251 millones—, la compensación teórica bajo el esquema anunciado rondaría unos $59.625 millones anuales, con la mitad aportada por Nación y la otra resignada por la Provincia. Es una estimación sobre el ejercicio pasado: el monto efectivo dependería del texto de la propuesta, de la evolución de la recaudación y de un acuerdo con los gobiernos provinciales.
Hasta ahora, el anuncio no elimina el impuesto. La medida deberá presentarse y negociarse con las provincias, que administran el tributo y tendrían que aceptar renunciar a una porción de sus ingresos para avanzar en su supresión.


