Casa de Gobierno: 120 familias reciben la escritura y la provincia ya superó las 5.480 titulaciones
Jaldo y Acevedo encabezaron en el Salón Blanco la entrega de 120 títulos a barrios de once departamentos. El acto puso en valor una regularización dominial que sigue con obra nueva y el desarrollo Manantial Sur.
· 5 min de lectura Por Redacción Base Tucumán

Osvaldo Jaldo y el vicegobernador Miguel Acevedo presidieron en el Salón Blanco de Casa de Gobierno la entrega de 120 escrituras traslativas de dominio. Los beneficiarios, radicados en distintos departamentos de Tucumán, obtuvieron la documentación definitiva de sus viviendas, cerraron la regularización dominial y consolidaron la titularidad de sus propiedades.
San Miguel de Tucumán, Alderetes, Banda del Río Salí, Tafí Viejo, Las Talitas, Famaillá, Bella Vista, Lules, San Pablo, Yerba Buena, La Cocha y Simoca concentraron a las familias que recibieron los títulos en la jornada.
Jaldo subrayó en su alocución que la escritura otorga seguridad jurídica, habilita mejoras en el hogar y permite transmitir el patrimonio a las generaciones siguientes.
Este instrumento no es un simple papel. Esto da la titularidad a la propiedad en la que están viviendo. Por eso es un día de alegría, porque se llevan esta escritura que, de por vida, a ustedes y a sus descendientes les da la titularidad definitiva de esa propiedad
expresó. También valoró el camino recorrido por quienes completaron los trámites, agradeció la paciencia de las familias y el trabajo del Instituto Provincial de Vivienda y Desarrollo Urbano (IPVDU), encargado del proceso de escrituración.
Esto también nos permite mejorar el inmueble que tenemos, porque sabemos que los ladrillos que pongamos son nuestros. Sabemos que las habitaciones o una tapia que hagamos son nuestros, de nuestros hijos y de nuestros nietos
sostuvo.
En la mesa de autoridades estuvieron las senadoras nacionales Sandra Mendoza y Beatriz Ávila; la fiscal de Estado, Gilda Pedicone de Valls; los ministros Marcelo Nazur (Obras, Infraestructura y Transporte Público), Susana Montaldo (Educación), Luis Medina Ruiz (Salud Pública) y Eugenio Agüero Gamboa (Seguridad); el secretario general de la Gobernación, Federico Nazur; el interventor y el subinterventor del IPVDU, Hugo Cabral y Eloy del Pino; las intendentas Paula Quiles (Bella Vista), Marta Najar (Las Talitas) y Marta Albarracín (Lules); y los legisladores Gerónimo Vargas Aignasse y Mario Leito.
Los 120 documentos sumaron a un esquema de regularización que, desde el inicio de la gestión de Jaldo, alcanzó 5480 escrituras. En el trimestre en curso la provincia otorgó 417 títulos; en el último año y medio, 3676. El mandatario insistió en sostener la escrituración mientras avanzan proyectos habitacionales: hoy se construyen cerca de 1500 viviendas mediante el IPV en distintos puntos del territorio. A ello se agrega Manantial Sur, con 1600 viviendas y 1400 lotes con servicios; si se cumplen las previsiones, el año próximo arrancará la entrega de los primeros 500 departamentos. “No nos quedamos en la escritura, seguimos construyendo para mucha gente”, afirmó, en referencia a la continuidad de las políticas habitacionales pese a las dificultades económicas y a la escasez de recursos nacionales.
Jaldo vinculó el anuncio con otras áreas prioritarias —salud pública, educación y seguridad— y cerró convocando al trabajo colectivo.
Este es un gobierno que escucha, este es un gobierno que aprende y que se mueve en función de lo que la gente necesita, nos pide y nos solicita
manifestó.
Tucumán no va a bajar los brazos y vamos a seguir trabajando para mejorar la calidad de vida de los tucumanos, vivan donde vivan, en el hermoso territorio de nuestra querida provincia
concluyó.
Acevedo centró su intervención en el cierre de un proceso que arrancó con la adjudicación y siguió con el pago de cuotas.
Esto viene a cerrar un ciclo que comenzó hace unos años, cuando un gobierno con pensamiento de justicia social entendió que la vivienda es un bien necesario. Ese día recibieron una casa y se comprometieron a pagar unas cuotas al Instituto de la Vivienda. Hoy tienen el instrumento que acredita que esa casa es de ustedes
expresó. Definió la entrega como reconocimiento de un derecho construido con el esfuerzo de las familias y la obligación estatal de completar los trámites.
Hoy es un día importante para ustedes. Es algo que se merecen. No les devolvemos nada: ustedes fueron y lo pagaron. Pagaron la casa y pagaron la escritura
sostuvo. Sobre la continuidad de las políticas de acceso a la vivienda, remarcó:
El Estado tiene que estar presente, pero no siempre con la obligación de dar todo. Tiene que ser un ida y vuelta. Hoy el Estado cumple con lo que tiene que cumplir.
Cabral, interventor del Instituto Provincial de la Vivienda, precisó que los títulos correspondieron a adjudicatarios que cancelaron sus cuotas y avanzaron con la escrituración.
Es como el DNI de la casa. La escritura es muy importante porque valoriza mucho más la vivienda, le da seguridad y perfecciona el dominio de la familia. Ahora sí son verdaderamente los propietarios de esa vivienda
señaló. Describió el recorrido desde la planificación del barrio hasta la titularidad definitiva y agregó:
Es también entregar un legado de respeito y de dignidad a cada una de las familias que hicieron su esfuerzo y pudieron completar el pago de la casa
afirmó.
Entre quienes recibieron la documentación, Gabriela Ruiz de Ferro relató haber vivido en su vivienda desde 2011. Sorteada cuando aún caminaba con normalidad, quince días después le diagnosticaron esclerosis múltiple; la escalera le resultó imposible y gestionó el cambio por otra unidad adaptada.
Vivimos en el barrio desde 2011. Cuando salimos sorteados, yo caminaba, todavía no estaba diagnosticada con mi enfermedad. A los 15 días me diagnosticaron y la escalera ya era imposible, así que hicimos las tratativas y cambiamos por una casa. Tenemos una casa y vivimos ahí, y por lo menos yo me voy a morir ahí
relató. Pidió también sostener la construcción de nuevas viviendas para quienes siguen en lista de espera.
María Eugenia Lazarte, del barrio 115 Viviendas de San Andrés, en Cruz Alta, celebró el título tras haber adelantado el pago de su casa hace más de 15 años.
Estoy muy orgullosa hoy de recibir, de tener mi propia casa después de muchos años de no haberla tenido. No tanto por nosotros, porque ya tenemos nuestra vida realizada, sino por nuestros hijos y nuestros nietos. Lo importante es tener una vivienda digna, porque el trabajo dignifica
manifestó.


